Explicaciones y enlacines: cuando se hace un cómic de 24 horas sí puedes tener preparada música y demás enseres para animarte y tenerte despierto, así que me preparé un buen puñado de mis discos favoritos para ir oyendo durante la ardua tarea. Lo cual no evito que al final fuese agotador, claro. Pueden intentar averiguar qué discos son, creo que no es demasiado difícil.

Lo del café ya sí es ficción, no me gusta nada el café.