Explicaciones y enlacines: desde que recomencé el estudio del alemán este chiste me ha estado saltando a la cabeza una cosa bárbara, así que, por horroroso que sea, he tenido que hacerlo para que me dejara en paz. Para compensar, al menos me esforcé más en el dibujo del primer plano. Y bien mirado, hacer un juego de palabras con dos idiomas no nativos tiene su miga.