Explicaciones y enlacines: durante unos pocos años, Ionicboy tenía el detalle de invitarnos a su casa de campo por su cumpleaños. Un buen puñado de frikis con ansias creativas pasando dos o tres días aislados del mundo acababan haciendo cosillas muy interesantes. Y luego también hacíamos cosas como esta. ¿A que son adorables el visor y el brazo iónicos mal-dibujados por encima de la foto?

El que le regalásemos un libro es cierto y verídico, concretamente Las Nanomáquinas, de Eric Drexler. Muy, muy recomendable.