Explicaciones y enlacines: lo primero de todo es comentar que poseo una Wii, así que quizás no sea la persona más objetiva en este tema. En el mundo del videojuego hay cierto desprecio por los juegos casuals. Si bien no lo comparto, me resulta más o menos comprensible, porque muchos de estos juegos casuals son una auténtica porquería, cuyo esfuerzo y presupuesto se podía haber destinado a hacer videojuegos mucho mejores. No obstante, y como suele ocurrir, alguna gente lo debe haber entendido mal, y parece que el desprecio debe dirigirse hacia cualquier cosa que se salga de la norma y que no contenga ingentes cantidades de violencia. Aunque sea algo que ya hemos visto mil veces, si es realista, sucio, con sangre y tiros, es un gran videojuego. Vale, hay gente que gusta sólo de películas similares, el problema es que esa gente no se autodenomina cinéfilos, pero en el videojuego sí se consideran los verdaderos gamers. Para mí un auténtico gamer debería buscar los juegos raros, bien por mecánica o por estética, aquellos que experimentan y buscan sacar el potencial que todavía tienen los videojuegos. Igual que los cinéfilos aprecian las películas que intentan sacarle jugo al mundo del fotograma.

Anuncios