Explicaciones y enlacines: hace unas semanas, el señor grendelsagrav me comentó que estaba en preparación una película de Born Again, posiblemente la mejor historia de Daredevil y de Marvel. Habiendo sido la anterior aparición del cuernecitos en pantalla grande más bien decepcionante, nos temimos lo peor, sobre todo porque Born Again presenta bastantes elementos que posiblemente sufrirán atroz censura. De ahí salió la idea para esta tira, parodiando esta estupenda escena de Born Again (si les gusta la composición de la página es el mérito de Mazzuccelli), en la que Frank Miller retrata muy bien al bueno del Capitán América dejando claro que es un ejemplo de integridad. Y ahí se hubiese quedado la idea, macerando un tiempo. Pero he aquí que hace unos días (más si lees esto en el futuro) se dictó sentencia en un caso que enfrentaba a Marvel con los herederos de Jack Kirby acerca de los derechos de los personajes, favorable a Marvel.

Esto es muy feo porque Marvel no se puede entender sin Jack Kirby, porque casi todos los personajes son idea suya. No sólo los personajes, sino la forma de hacer los cómics Marvel. Legalmente, es cierto, ahora es todo propiedad de Marvel Disney Steve Jobs, pero a mí lo honrado y lo decente sería dar más crédito al señor Kirby en todas esas películas, y quizás una pizca del dinero a sus herederos (¿hay que mencionar que los derechos se extienden más y más tras la muerte de los creadores precisamente gracias a Disney?). Con todo, estos días ocurre una cosa más interesante aún, y es que se estrena película precisamente del Capitán América, el mismo que es fiel sólo al sueño. Y uno de los co-creadores del Capi no es otro que Kirby. Un Kirby que aún no trabajaba para Marvel, pero que ahora posee todos los derechos del personaje. Como poco es curioso.

Un par de apuntes. Personalmente no pienso darle un euro a Marvel en mucho tiempo. Creo que creativamente han perdido ya demasiado el norte y los escrúpulos. Y de alguna forma, relacionado. He dibujado/pensado en muchos villanos despreciables, pero este ejecutivo, con su sonrisa y su fingida preocupación me ha resultado uno de los personajes más odiosos que he acabado haciendo. Inquietante.