Explicaciones y enlacines: ésta es una de las tiras que desde hace más tiempo tenía pensada. No sé por qué la he retrasado tanto.

Supongo que a la mayoría le sonará levemente el precioso cuadro de la tercera y cuarta viñetas, Un dimanche après-midi à l’Île de la Grande Jatte.

Y no, realmente no opino que el mundo sea un sitio horrible del que haya que refugiarse en libros, pero a veces sienta bien hacerlo.