Explicaciones y enlacines: esta tira es una parodia de todas esas escenas en las que dos contendientes primero realizan un duelo ficticio, bien imaginario, bien con armas sin filo. Suele ocurrir que ambos reclamen la victoria, para luego suceder el duelo de verdad, en el que uno de los dos llevaba la razón. Por una vez he pensado que estaría bien que alguien admitiese su derrota.

La técnica de la Sombra de los mil paraguas se inventó en esta tira, claro.