Explicaciones y enlacines: en la historia hay muchos grandes hombres. Algunos de ellos son militares. Y si bien normalmente un militar se puede quedar atrás tranquilito, hay algunos, que curiosamente tenían a tropas muy fieles, como pudieron ser Anibal Barca o Alejandro Magno, que eran de plantarse en el frente a dar espadazos como el que más. Pensando en gente así que, caramba, te inspira cierto respeto, acabé pensando en esta situación que llevamos arrastrando un tiempo y viendo paralelismos. Y pensando que cierta gente no sólo no estaría en el campo de batalla, más bien estaría en su casita dándo órdenes desde un portátil muy caro pagado por el dinero de todos.