Ahora que casi termina 2013, quiero aprovechar para dar un repaso a lo que he disfrutado en materia de ocio. Con suerte le sirve a alguien de recomendación.

En música está el regreso de Bowie tras toda una década, con el mejor trabajo que ha sacado en muchos más años. Me quedo sin duda con (You will) Set the world on fire, la primera canción del año que me enganchó. Otros que regresaron tras mucho tiempo y por suerte también en plena forma fueron Carcass con Surgical Steel, que sin ser de sus mejores discos, entra muy bien. Cult of Luna también sacaron disco y EP, Vertikal y Vertikal II, ambos notables, aunque aquí admito que es un estilo que me puede. Y como disco favorito, Infestissumam el segundo de Ghost, quizás el grupo-nuevo-que-más-me-ha-gustado. Así como ejemplo Ghuleh/Zombie Queen.

En cómics el año ha sido bastante flojo, aunque he disfrutado mucho Vinland un manga histórico sobre vikingos siempre es algo bueno y mejor si está tan bien dibujado y con personajes tan interesantes. También acabé Takemitsu Zamurai, que tiene el estilo que más me ha gustado en mucho tiempo en cualquier cómic, con una genial mezcla entre grabado tradicional y expresionismo.

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Ese caballo podría aparecer en El Guernica

En cine vi en un cine de verano la visualmente preciosa La Belle et la Bête de Cocteau que sólo conocía de oídas. Aunque a ratos ha envejecido mal, sigue teniendo algunas escenas fabulosas. Otro clásico (aunque un poco menos) que ya me vale no haber visto antes fue Per qualche dollaro in piùde la cuál sólo diré que tiene el único duelo en el que no quieres que gane Clint. Y la que fue una sorpresa inesperada fue The Swimmerla cuál ni conocía y que también me ha parecido estupenda, destacando a Burt Lancaster, que transmite muy sutilmente… digamos para no reventar el final, que transmite muy sutilmente.

Videojuegos no he jugado demasiado, a mi pesar, pero he podido disfrutar del inquietante Limbo y sus puzles que te hacen sentir culpable y aterrado al mismo tiempo. También acabé Metroid Prime, que se ha convertido en mi segundo Metroid favorito, que así dicho igual no suena muy espectacular, pero háganme caso, al poco de jugarlo se vuelve muy, muy divertido.

La literatura me ha dado la suerte de darme este año dos de los libros que más me han gustado en mi vida. El primero Atlas Shrugged, un larguísimo ditirambo del capitalismo y el Objetivismo, que aunque suene a tópico, es quizás el libro que más me ha cambiado la forma de pensar en los últimos años. El otro, menos trascendente, pero absolutamente delicioso, Die unendliche gesichte, especialmente su segunda parte, con metalenguaje desbordado y desolación campante.

Y en lo que respecta a series, acabaron mis dos series favoritas a día de hoy, lo cuál es genial y una pena a la vez. Futurama acaba con Meanwhile, que es todo un señor finalazo, emotivo, atando cabos pero dejando lugar a nuevas historias y por suerte el resto de la temporada no desmerece. Otro final casi impecable fue el de Breaking Bad, que salvo que viva en una cueva, ya sabrá que es la-mejor-serie-que-ha-visto-jamás-salvo-The Wire/The Sopranos. A falta de verme esas dos, pues miren, sí.

Y ya está… ¡bienvenidos al mundo del mañana! O sea, 2014.